Tonina del Orinoco: Inia geoffrensis

Tonina del Orinoco, tonina, tonina rosada, delfín rosado, bufeo colorado, boto, pink river dolphin (Bolaños-Jiménez et al., 2015).

autores en circulos-06

Olga Herrera y Arnaldo Ferrer

Taxonomía

La taxonomía de esta especie ha sido ampliamente discutida. La tonina del Orinoco (Inia geoffrensis) pertenece a la familia Iniidae, inicialmente considerada como una especie monotípica (Hershkovitz, 1963); sin embargo, con el estudio de variables morfológicas en 1970, se planteó la existencia de dos especies, Inia boliviensis para las poblaciones encontradas en las cuencas del Iténez y Mamoré en Bolivia e Inia geoffrensis, con dos subespecies I. g. geoffrensis para las poblaciones de la cuenca amazónica e I. g. humboldtiana para las poblaciones de la cuenca del Orinoco (Pilleri y Ghir, 1977; Van Bree y Robineau, 1973). Estudios posteriores realizados por Casinos y Ocaña (1979) y Best y da Silva (1989) plantearon la existencia de una sola especie, con tres subespecies I. geoffrensis geoffrensis (Amazonas), I. geoffrensis humboldtiana (Orinoco) e I. geoffrensis boliviensis (Bolivia). Aunque años más tarde diversos autores insistieron sobre la validez de boliviensis como especie (Grabert, 1984; da Silva, 1994), la nomenclatura más utilizada y aceptada por la Sociedad de Mastozoología Marina (The Society for Marine Mammalogy) reconoce una forma monotípica compuesta por tres subespecies (Rice, 1998).

Con el inicio de los estudios moleculares se confirmó nuevamente la existencia de las dos especies I. geoffrensis e I. boliviensis (Ruiz-García et al. 2008, Ruiz-García 2010) e incluso la descripción de una nueva especie para la cuenca del río Araguaia en Brasil, denominada Inia araguaiaensis (Hrbek et al., 2014). Simultamente Gravena et al. (2014), con base en evidencias moleculares, volvieron a proponer a boliviensis como epíteto subespecífico de geoffrensis.

Recientemente, el último listado de especies publicado por la Sociedad de Mastozoología Marina en mayo del 2016, sólo reconoce la existencia de I. geoffrensis geoffrensis e I. geoffrensis boliviensis y plantean que son necesarios estudios moleculares que consideren un mayor número de muestras y de marcadores moleculares para poder determinar el verdadero estatus taxonómico de las diferentes poblaciones de esta especie (Committee on Taxonomy 2016).

Descripción

La tonina del Orinoco (Inia geoffrensis) es el delfín de río más grande del mundo (Best y da Silva, 1993). Alcanza una longitud de 2,80 m y un peso de 180 kg. Tiene el cuerpo robusto y flexible, las vértebras cervicales no están fusionadas lo que les permite girar la cabeza y el cuello hasta 90˚; la aleta dorsal es baja y se prolonga de manera de quilla a lo largo del dorso, mientras que las aletas pectorales son grandes y poseen una adaptación en la escápula que les permite un amplio ángulo de rotación (Best y da Silva, 1993; Trujillo et al., 2006). El rostro es prominente y robusto, con un ligero grado de asimetría; presenta vibrisas sensoriales que son más conspicuas en los jóvenes; y sus ojos son pequeños. El hocico es largo y delgado, en el cual se pueden encontrar de 22 a 35 pares de dientes heterodontos; los anteriores son similares a incisivos, mientras que los posteriores son molariformes unicúspidos (Best y da Silva, 1993; Trujillo et al., 2006; Utreras et al., 2013; Bolaños-Jiménez et al., 2015).

Son animales longevos, que pueden vivir hasta los 40 años de edad. La madurez sexual en las hembras es alcanzada alrededor de los 7 años, mientras que en los machos cerca de los 9 años. La gestación es de 11 meses y paren una sola cría, de 75 cm de largo y 7 kg de peso en promedio, y con coloración gris oscuro, que puede variar durante el crecimiento, adquiriendo distintos tonos de rosado en la parte ventral (Acosta, 2002; Trujillo et al., 2006; Boede, 2010).

Distribución

I. geoffrensis se encuentra ampliamente distribuida en las cuencas de los ríos Orinoco y Amazonas. En Venezuela, puede encontrarse en el Orinoco y todos sus tributarios, incluyendo el Brazo Casiquiare que conecta las cuencas del Orinoco y el Amazonas a través de río Negro (Meade y Koehnken, 1991; Linares, 1998; Rodríguez y Rojas-Suárez, 2003, Linares y Rivas, 2004; Herrera-Trujillo, 2013; Bolaños-Jiménez et al., 2015). Observaciones de esta especie han sido registradas en el delta del Orinoco, en las proximidades de las poblaciones de Ciudad Bolívar, Caicara del Orinoco y Puerto Ayacucho, en los ríos Suripá, Capanaparo, Cinaruco, Caura, Cojedes, Sipapo, Autana, Cunucunuma, Ocamo, Ventuari (Raudales de Guajaribo) y Brazo Casiquiare, al igual que en los tributarios del río Apure (ríos Portuguesa, Guanare y Guaritico) (Bolaños-Jiménez et al., 2015). Algunos registros provienen de localidades dentro de los linderos de áreas protegidas: Parque Nacional Santos Luzardo, Parque Nacional Aguaro-Guariquito y Reserva Forestal de Ticoporo (Estado Barinas) (Escovar, 2002).

Algunas barreras que podrían limitar la distribución de esta especie es la presencia de cascadas, fuertes raudales y represas. El único sector de la cuenca del río Orinoco en el cual no se ha reportado la presencia de Inia es la cuenca del río Caroní (Best y da Silva, 1993), la cual se encuentra fragmentada en varios puntos por la presencia represas hidroeléctricas (Macagua I y II, Caruachi, Guri y Tocoma); además se cree que en otros tramos de distintos tributarios las toninas podrían encontrar obstáculos para su acceso, por la presencia de saltos, como es el caso del Salto Para en el alto río Caura y el Salto Tencua en el alto río Ventuari (Ferrer-Pérez A. com. pers.), aunque por el momento no existen publicaciones al respecto (Herrera-Trujillo, 2013).

A pesar de que Trebbau y van Bree (1974) y Rodríguez y Rojas-Suárez (2003) no mencionan la existencia de barreras geográficas entre las poblaciones de las cuencas de los ríos Amazonas y Orinoco, es posible que tanto los raudales de San Gabriel de Cachoeira (Brasil), como los de Atures y Maipures (Venezuela), puedan actuar como barreras físicas que limiten el libre movimiento de los animales a lo largo de su área de distribución, originando tres poblaciones separadas: la primera desde el delta del Orinoco hasta los raudales de Atures, la segunda de los raudales de Maipures a San Gabriel de Cachoeira, y la última en la cuenca amazónica (Rice, 1998; Herrera-Trujillo, 2013; Bolaños-Jiménez et al., 2015).

A pesar de que esta especie puede encontrarse en una gran variedad de hábitats, su distribución y patrones de movimiento se encuentran estrechamente influenciados por la variación estacional en el régimen hidrológico, siendo capaz de utilizar áreas de inundación con poca profundidad y alta densidad de vegetación durante la temporada de inundación (Trujillo y Diazgranados, 2002; Utreras et al., 2013).

Abundancia

Hasta el año 2006, los estudios de abundancia de esta especie en el país fueron realizados mayormente en la región de los llanos, en los ríos Apure, Aguaro, Guariquito y Suripá, donde se registraron abundancias entre 0,02 y 1,69 Inia/km2 (tabla 1). Posteriormente, con la formulación del Plan de Acción para la Conservación de los Delfines de Río de Suramérica (Trujillo et al., 2010) se realizaron varias expediciones a lo largo de todo el río Orinoco y Brazo Casiquiare, utilizando una metodología estandarizada para la estimación de abundancia de delfines en ríos, basada en la combinación de transectos lineales y en banda (Gómez-Salazar et al., 2012b; Trujillo et al., 2010), con lo cual se estimaron las densidades en seis tipos de hábitat: Centro del río (0 – 1,48 Inia/km2), Cauce principal (0,47 – 2,27 Inia/km2), Canal (0 – 2,86 Inia/km2), Confluencia (0 – 41,43 Inia/km2), Isla (0 – 3,44 Inia/km2) y Tributario (0 – 28,41 Inia/km2) (Gómez-Salazar et al., 2012a; Herrera-Trujillo en preparación).

En general, se ha observado que mayores densidades de toninas son encontradas en las confluencias y tributarios (Gómez-Salazar et al., 2012a; Herrera-Trujillo, 2013), mientras que parecen evitar el centro del río (Martin y da Silva, 2004; Hollatz et al., 2011; Gómez-Salazar et al., 2012a; Herrera-Trujillo, 2013).

Según Gómez-Salazar et al., (2012a), el tamaño poblacional de esta especie en Venezuela es de unos 1.779 (0,87 Inia/km2) individuos. Sin embargo, con los estudios realizados a lo largo de todo el río Orinoco y Brazo Casiquiare, se ha estimado un tamaño poblacional de 2.783 (Coeficiente de variación (C.V)= 0.06) individuos (Herrera-Trujillo en preparación). Algunas de las confluencias con mayores densidades de toninas identificadas a lo largo del Orinoco son las de los ríos Aro, Apure, Cinaruco, Suapure, Parguaza, Meta y Ventuari y a largo del Brazo Casiquiare (Bolaños-Jiménez et al., 2015).

Vacíos de información

Los principales vacíos de información para la especie se presentan en aspectos como distribución, estimación poblacional, identificación de amenazas a su conservación y efectos del cambio climático sobre sus hábitats en tributarios de la cuenca media del Orinoco, como los ríos Apure, Arauca, Capanaparo, Cinaruco, Cuchivero y Caura y Sipapo y Atabapo en la cuenca alta (Figura 2).

Estos estudios permitirán a su vez la identificación de hábitats esenciales para la conservación de los delfines de río como las confluencias entre estos tributarios y el Orinoco. Estos ríos ubicados en la cuenca media del Orinoco presentan extensos planos de inundación (humedales) que conectan con ríos de sabana y caños conformando una extensa red de drenaje que permiten el establecimiento de hembras con crías y juveniles con patrones de residencia durante los diferentes periodos hidrológicos.

En relación a la cuenca alta (Casiquiare) se registran tamaños poblaciones bajos, estos individuos posiblemente puedan presentar diferencias genéticas debido a su condición de ser la población más distante de su nicho fundamental además de su cercanía y posible conexión con poblaciones presentes en el río Negro en la cuenca Amazónica. Cinaruco, Suapure, Parguaza, Meta y Ventuari y a largo del Brazo Casiquiare (Bolaños-Jiménez et al., 2015).